agua   Leave a comment

después de la sequía llega

la calma, sabia

agua bendita.

Y allí donde se ahuecaba el sol

para hacerse arco iris.

Ella mojaba los pies

Pies nítidos de corrientes

sutiles, pies de huellas

y anocheceres.

Daba a la boca algo más

que un trago fresco

una cosquilla

de gotitas pequeñas

unos reflejitos así de pequeños

un par de peces tropicales

resbalando por el pelo.

Y todo el ardor de

la sequía que había andado

por el cuerpo

ardor de ciudad y de malos

sueños, de noches

inconclusas.

Y metió los pies

con cuidado no verse

para no volverse

una olita pequeña.

Sino ahora sólo por

un instante un terron

de tierra primera

que se humedece.

tatiana Andreu
Advertisement

Posted 18 enero 2012 by claudialmada in Uncategorized

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 797 seguidores